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Cervezas Lámbicas

El tipo de cerveza Lambic es de los más desconocidos dentro del mundo de la cerveza. Las Lambic a pesar de no ser tan populares, tiene tras de sí una tradición que se remonta 400 años atrás. El hecho que hace única esta cerveza es que sólo se realiza en Bélgica.

Estas cervezas belgas se producen, más concretamente en el valle del Senne, donde nació Bruselas. El que sólo se elabore allí, se debe a que las levaduras y bacterias de este valle hacen a las cervezas Lambic únicas en el mundo. La fermentación de las cervezas Lambic se hace en enormes tanques con base rectangular con un fondo de 30 centímetros.

La clave es fermentar en abierto, durante las primeras etapas, así el mosto queda en contacto con el ambiente pudiendo adherirse al mosto las bacterias y levaduras salvajes. Las cervezas Lambic son ácidas, por su fermentación láctica. A veces, se les añade azúcar llegadas las últimas etapas. De este modo se equilibra su acidez tan marcada.

Además, otro aspecto que las hace especiales a estas cervezas Lambic es el uso de lúpulos con, al menos, tres cosechas de anterioridad. Así, el lúpulo ya habrá perdido su intenso aroma y su amargor, pero mantendrá las propiedades conservantes que dan estabilidad a la cerveza.

Novedad

Nath (2023)

Cantillon ‐ 5.5%
Lambic
30,00 €

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Apariencia

De color amarillo pálido a dorado intenso; la edad tiende a oscurecer la cerveza. La claridad es borrosa a buena. Las versiones más jóvenes suelen estar turbias, mientras que las más antiguas suelen ser claras. La cabeza de color blanco generalmente tiene poca retención.

Aroma

Las versiones jóvenes pueden ser bastante ácidas y afrutadas, pero pueden desarrollar un sabor de corral, terroso, caprino, de heno, de caballo o de manta de caballo con la edad. El carácter frutal puede adquirir una ligera calidad de cítricos, corteza de cítricos, fruta de pepita o ruibarbo, volviéndose más complejo con el tiempo. La malta puede tener una ligera cualidad parecida al pan, al grano, a la miel o al trigo, si se nota. No debe tener defectos entéricos, ahumados, de cigarro o de queso. Sin saltos.

Sabor

Las versiones jóvenes suelen tener una fuerte acidez láctica con sabores afrutados (los mismos descriptores que el aroma), mientras que las versiones añejas son más equilibradas y complejas. Con el tiempo se pueden desarrollar notas funky, los mismos descriptores que el aroma. Malta granulada y con bajo contenido de pan. Amargor generalmente por debajo del umbral sensorial; la acidez proporciona el equilibrio. Sin sabor a lúpulo. Final seco, aumentando con la edad. No debe tener defectos entéricos, ahumados, de cigarro o de queso.

Sensación en boca

Cuerpo ligero a medio-ligero; no debe quedar aguado. Tiene una calidad agria y arrugada de media a alta sin ser muy astringente. Las versiones tradicionales prácticamente no contienen gas, pero los ejemplos embotellados pueden adquirir una carbonatación moderada con el tiempo.

Redacción Xavier Garcia Barber Actualización: 24/01/2024 Revisión Xavier Garcia Barber Experto en Cerveza Artesanal